Aquel día subía delante de él un viejo a pasos atortugados, uno de estos cuya prisa más inmediata es observar el parsimonioso crecimiento del edificio contiguo. Se quedó a la espera, detrás, sin amenazar con pisadas bruscas y descompasadas, no tenía la rutinaria prisa juvenil aquella tarde. Pero la espera resultó minúscula ya que en el siguiente descansillo el señor mayor hizo sonar el timbre de la puerta y se giró para permitirle el paso y saludar, correctamente, como incluyen empolvadas costumbres. En ese preciso momento descubrió en aquella mirada experimentada un halo de misticismo, de conjunción sobrenatural narrada en el infinito azul jovial que aquellos ojos irradiaban, incluso el mismo saludo oral le transmitía cierta confianza y familiaridad. Justo en el momento de pasar el anciano pasó su brazo por encima del hombro del joven y con su mano dio dos suaves palmaditas en la espalda que ya se dirigía a encontrarse con el primer escalón, de ahí subió como un pequeño cosquilleo una sensación de integración, una unión con el mudo adulto, como si aquella persona mayor le hubiese transmitido de un par de golpecitos toda una sabiduría, una experiencia conclusa que le determinaba, le asignaba un nuevo rol pues ya podía ser considerado uno más tras esta pequeña aprobación de tan alto tribunal. En ese momento se sintió lo suficientemente mayor y escaló el resto de peldaños con suficiencia y algo de arrogancia, pues era partícipe del gran corpus social, parte integrante del mismo. Con esa misma aptidud se dispuso a abrir la puerta cuando esta se abrió bruscamente y su joven esposa apareció con una maleta en el umbral. El mismo umbral en el que dos horas después se preguntaba si aquello que le revelaron los sutiles golpes no fueron sino presagios de la vejez y corrupción que a todo afecta, si aquel amable hombre era un trasunto del dolor que ahora mismo experimentaba, por el que se había convertido en mayor para sufrir.
jueves 10 de diciembre de 2009
domingo 22 de noviembre de 2009
Por un puñado de votos
Esta semana el partido que gobierna va a aprobar la ley de economía sostenible y sin embargo tras lo visto en la puesta en escena del mitin de esta tarde, éste no parece que concuerde con su ideología de sostenibilidad, pues que yo sepa es carísimo hacer un mitin y más hacerlo de proporciones televisivas como el susodicho.
Claro que un puñado de votos bien vale una incoherencia, y como la trasposición del modelo americano triunfa en europa, pues a americanizarse a la española, es decir paupérricamente, pues lo que he podido ver deja un sabor a televisión local que a lo único que puede aspirar es a la pérdida de prestigio, al menos entre instruidos del medio. Los mensajes, sin embargo, no varían, sigue siendo eficaz no decir nada compremetedor o hacerlo falto de contenido, pero ahora embellecido por un sistema estelar, a la izquierda, nada de presentadores o reporteros de reconocido prestigio. Pero señores, entérense, en el circo de la televisión son los payasos y domadores quienes dominan las audiencias, sólo hace falta echar un vistazo a las audiencia o preguntárselo a Vasile, por tanto, si copian, haganlo bien, no sean como aquél cazurro niño que en clase suspendía aún copiando.
Pero fuera de la necedad de los responsables de comunicación, es necesario señalar el peligroso camino que echa a andar la política cuando quiere convertirse en plano total, no sólo de palabras, ahora también de imagen. Cada vez cuenta más el acercamiento político a los campos de marketing para allí conquistar ese puñado de votos que acercan al ansiado poder, y este endosamiento pasa por esa visión cuasipublicitaria de lo político, donde eslóganes, técnicas de comunicación y difusión suplen cualquier intento de discusión racional, hoy día el mensaje político suele ser unidireccional, hacia ese camino previamente marcado sin fisuras al que cuando se le quiere contestar ya es demasiado tarde por haber pasado de actualidad.
Un partido, pretendidamente de izquierdas, debería de luchar por la igualdad de condiciones y oportunidades en el debate político y no caer en la trampa de absolutizar dicho debate, aún a riesgo de perder un puñado de votos y algo de la poca coherencia que les queda.
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martes 10 de noviembre de 2009
¿Entrevistas irreverentes? Florentino y "los Manolos"
Nuevamente hablando de fútbol, sintomático de la falta de interés política que suscita la realidad que transmiten los dirigentes y los principales partidos políticos y sus particularidades (sólo se hable de su máldita corrupción). El tema viene tras la polémica entrevista que "los Manolos" hicieron este mediodia al presidente del Real Madrid, el cuál se fue de allí calificando la actuación de estos populares periodistas como una grosería, al no permitirle expresarse con total libertad, lo cual me parece un violación de uno de los principios del diálogo. Sin embargo la entrevista rebosa un espíritu muy televisivo, muy de show, y para ello valga de muestra la idiosincrática pizca humorística que día tras día emite dicho informativo deportivo. El enfoque es totalmente disgresor, lejo de convencionalismos y a pesar del tratamiento menos jovial del mayor, la cantidad de preguntas intentando comprometer en las respuestas es paradigmático de esa falta normativa que a veces se hecha de menos en el periodismo actual ,donde todo está demasiado teledirigido bien por el formato, bien por la ideología editorial. Pero esto no reivindica que al entrevistado no se le deje hablar como de hecho ocurre en una gran parte de la entrevista, una cosa es cortar una respuesta por considerarla supérflua e intentar que el interlocutor varíe su argumentación o no convierta la perífrasis en norma y otra muy distinta es querer que diga lo que tu pretendes oir. Es difícil el oficio si uno se sale de las normas establecidas, pero ¿acaso es posible el oficio periodístico establecido en unas normas que no permiten ir más allá al periodista pero hasta el infinito al entrevistado?
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viernes 16 de octubre de 2009
Para que el "tiki, taka" nunca muera
Andrés Montes entró en mi vida junto a Jordan (el mejor deportista que he visto), narrando de una manera muy peculiar sus hazañas en la cancha, siempre esas referencias musicales, ese nombrar indistinguible, esa pajarita eterna. Cuando llegó al mundo del fútbol implementó su modo narrativo a un muy lineal patrón, gloriosas frases y conversaciones nos han entretenido viendo partidos mediocres, pulso desmedido y afán transmisor nos han llevado de la mano junto a ya clásicos partidos.
Acabo de enterarme de la triste noticia, poco se sabe. Páginas, ahora serán las que intenten transmitir toda su cruda realidad, de la cual yo quisiera quedarme con su denominación del buen fútbol, ese "tiki, taka" onomatopéyico del golpeo del balón en sublime jugada, de esa pared en la que básicamente se resume este deporte de equipo. Gracias por contribuir a hacer más sonora esa expresión idiosincrática del rey de los juegos y con ello popularzarlo, aún más si cabe.
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jueves 15 de octubre de 2009
Cambio climático
Hoy también me apunto al Blog Action Day y escribo sobre tan acuciante problema. No pretendo sacar a relucir la importancia de su planteamiento y resolución, a pesar de que aún hoy es necesario hacerlo a juzgar por opiniones de alto calado, más por su importancia política o económica que por la fuerza de sus argumentos. Sin embargo argumentos y hechos es lo que no les faltan a los defensores del diálogo y la praxis en el evidente panorama.
No obstante si me gustaría apuntar la consabida solución, que no pasa sino por un cambio en el modelo económico e industrial tan proclamado por el pensamiento progresista. Y es ahí donde radica el principal problema, ya que no pasa de ser un mero programa en un ideario que nunca llega a ser efectivamente legislado y sancionado, le pasa como a la educación en este país, no existe una verdadera voluntad de crear un pacto que garantice la efectividad de ese derecho fundamental. Gobiernos, sociedades y demás entes estamos subordinados claramente a la economía, pero ésta no quiere cambiar su modo de operar, sencillamente le es muy rentable y cambios significan pérdidas de rentabilidad. No se dan cuenta que llegará el día en que la rentabilidad desaparezca con la materia prima, y ello es lo que está en juego, su propia ganancia futura, el legado de generaciones por llegar.
La buena voluntad no puede chocar con el interés de mantenerse en el poder, si realmente se prometen cambios hay que luchar por hacerlos efectivos y no dejarse amedrentar por la pérdida de popularidad o diversas adversidades coyunturales ¿acaso los homosexuales recientemente, o la mujer históricamente, no han sufrido todo el daño imaginable por la sencilla razón de defender, con voluntad perseverante, una justicia y unos derechos que les pertenecían preferentemente?
A todos nos implica el cambio climático, pero sobre todo a tí y a mí, desde nuestra forma individual como ciudadanos ahorrando energía y reciclando todo tipo de desechos, vigilando que se cumplan las leyes y hoy por hoy, dando nuestro voto para que se realicen los cambios oportunos para la resolución de los problemas medioambientales que nosotros mismos creamos.
No obstante si me gustaría apuntar la consabida solución, que no pasa sino por un cambio en el modelo económico e industrial tan proclamado por el pensamiento progresista. Y es ahí donde radica el principal problema, ya que no pasa de ser un mero programa en un ideario que nunca llega a ser efectivamente legislado y sancionado, le pasa como a la educación en este país, no existe una verdadera voluntad de crear un pacto que garantice la efectividad de ese derecho fundamental. Gobiernos, sociedades y demás entes estamos subordinados claramente a la economía, pero ésta no quiere cambiar su modo de operar, sencillamente le es muy rentable y cambios significan pérdidas de rentabilidad. No se dan cuenta que llegará el día en que la rentabilidad desaparezca con la materia prima, y ello es lo que está en juego, su propia ganancia futura, el legado de generaciones por llegar.
La buena voluntad no puede chocar con el interés de mantenerse en el poder, si realmente se prometen cambios hay que luchar por hacerlos efectivos y no dejarse amedrentar por la pérdida de popularidad o diversas adversidades coyunturales ¿acaso los homosexuales recientemente, o la mujer históricamente, no han sufrido todo el daño imaginable por la sencilla razón de defender, con voluntad perseverante, una justicia y unos derechos que les pertenecían preferentemente?
A todos nos implica el cambio climático, pero sobre todo a tí y a mí, desde nuestra forma individual como ciudadanos ahorrando energía y reciclando todo tipo de desechos, vigilando que se cumplan las leyes y hoy por hoy, dando nuestro voto para que se realicen los cambios oportunos para la resolución de los problemas medioambientales que nosotros mismos creamos.
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lunes 12 de octubre de 2009
Desfilar en el XXI
¿Qué valor tiene mostrar la fuerza bélica de un país en su día más especial? Es más, ¿qué valor tiene poseer esa fuerza bélica en nuestros días?
Hoy día los ejércitos del mundo occidental son totalmente obsoletos, sólo basta echar un ojo a los diversos nombres eufeminizados que se les incorpora cuando van a alguna de las numerosas misiónes "humanitarias" o "sociales" pues ya no combaten con ejércitos enemigos, salvo contadas ocasiones. Yo siempre me pregunté cómo se puede imponer la razón con la fuerza de un fusil o un tanque (el terrorismo islamista en territorio foráneo se combate con ejércitos y el local con policías y jueces bajo leyes emanadas del pueblo, se supone). Los enemigos de los ejércitos no son ya quien eran, hoy la guerra teledirigida está por encima de esos soldados con vocación humanitaria (para matar al presidente checheno los rusos no tuvieron que pisar su territorio, sirvió con localizar una llamada y lanzar un misil). El enemigo hoy día es el terrorismo, eso es al menos lo que nos dicen que debemos temer, y éste está aquí y allí, indistintamnte, lo hay en tu vecindario, en tu ciudad y a miles de kilómetros de tu casa, lo importante es que no lo ves. Pero para que estés seguro te ofrezco lo que sí puedes ver, el despilfarro militar, un maravilloso desfile para asegurar nuestra coexión, para sentirnos seguros de que no malgastamos el dinero, hasta que llegan marzos horrorosos y ya nada se puede hacer.
No existen dudas de la gran labor de los soldados en todos esos conflictos armados, pero deberíamos repensar la labor de tan ingesta fuerza bélica, pues el hombre del siglo XXI con la mente puesta en el desarme nuclear, ¿no cabría la posibilidad de ir más allá e ir ahorrando pasos a la humanidad para lograr el fin de cualquier arma?
Sabemos la importancia económica de poseer ejército, de fabricar armamento, de la supremacia de la investigación tecnológica militar, del carácter simbólico y representativo del militarismo, pero ¿acaso no sabemos también de sus incongruencias con el mundo actual y la pretensión de mejorarlo? Es hora de poner a desfilar a la razón y al diálogo y aparcar viejos mitos guerreros.
jueves 8 de octubre de 2009
Un día después también me uno a La Ciencia en España No Necesita Tijeras
A última hora, pero nunca es tarde si la dicha es buena. Gracias a Facebook y a El País me entero de la iniciativa propuesta por un bloguero para protestar contra el recorte presupestario en Ciencia. Es por ello que me adscribo a tan ilustre objeción, el gobierno no sólo falta a sus promesas electorales escudándose en una crisis cuyas consecuencias vamos a arrastrar largamente en una materia tan fundamental como la investigación y el desarrollo de continuar con este estrepitoso atropello a uno de los índices de riqueza de una nación.
Para los bancos si hubo dinero, son los que nos iban a sacar del estancamiento, aún seguimos esperando viendo atónitos como ellos a juzgar por la subida de sueldos si han escapado. Sin embargo, para el principal motor de la economía diversificada y sostenible, la ciencia y el progreso son las princpales herramientas de sustentación, con lo que parar las bases interrumpe el pretendido cambio de modelo económico tan necesario en nuestro tiempo para un verdadero diálogo social.
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