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martes, 27 de julio de 2010

Vacaciones

Debería hacer caso del título y no escribir una línea ya que no es época de pensar demasiado y si de disfrutar todo lo posible, sin embargo como disfruto también puedo permitirme escribir algo en este olvidado blog. Y ese algo se refiere, cómo no, al periodo estival que nos ocupa, a ese periodo de descanso que se torna en todo lo contrario, en desfases horarios, en múltiples tareas, cientos de fotos y varias fiestas por no decir festivales entre las variadas tareas que chocan con la relajación. Y es que como bien han captado unos publicistas este verano, más que desconectar hacemos todo lo contrario, nos conectamos en serio con la vida, con el disfrute y el goce del tiempo, no sólo del metereológico. Miramos la realidad con un prisma excelente, radiante de aprehender nuevas formas, nuevas sensaciones dejando a un lado los moldes que caracterizan nuestra cotidianidad para querer experimentar.
Yo este año, presionado por las visicitudes de mi paupérrima economía, decidí disfrutar de este momento en mi inmediata realidad sin moverme del lugar donde vivo, disfrutando de veras de ese placer holgazan que repentinamente llama a las puertas de la sobremesa, regodeándome de la desconexión y disfrutando con la acción, con las fotos y las cervezas frías (suerte de vivir en lugar privilegiado). He sentido tantas emociones o más que con una salida vacional convencional sin salir de casa, sin gastar más de lo necesario y aún queda lo mejor por llegar (mi familia), y es que el cristal con el que deformamos la realidad es imprenscindible para sentir no sólo unas buenas vacaciones sino también nuestra circunstancia más personal.

miércoles, 30 de septiembre de 2009

El Gobierno, el BBVA y la ética

Que cierta persona de una empresa, a la que me obligan a contratar sus servicios para poder recibir mi salario o tener la vivienda a la que tengo derecho, pueda recibir una jubilación tan escandalosamente alta tras el manifiesto atraco al que tal entidad me somete año tras año con sus fastuosas liquidaciones, dos al año, con un dolor de 140 eurazos me dispone para poder criticar la ética de tal operación, estemos en los tiempos que estemos.
Que un ministro del gobierno que vela por los intereses de los ciudadanos del país, y del partido que apoya los intereses del trabajador tenga que declarar que mejor no opinar o si acaso "una consideración de ética sobre la que saben cuál es la opinión del Gobierno pero, en todo caso, es una decisión de los accionistas" también me invita a hablar de ética o de lo que me de la gana, que es decisión mía, pues de momentono a llegado el día en que los accionistas me quiten la libertad de expresión, aunque todo se andará, mira Berlusconi cómo se lo monta...
La frase final es todo un poema, una bella declaración de no intenciones, es una decisión de los accionistas, que de verdad son los que mandan, así es, sin disfraces, sin tapujos ni medias tintas y lo peor de todo es quien les vota, a unos u a otros, mayoritariamente asalariados como tú o como yo, no sólo opinan desde consideraciones éticas sino desde el sentido común y la indignación percibida desde el marco de más de cuatro millones de desempleados que adorna nuestro jardín pero que en realidad son los que deberían mandar, tal y como reza el Título Preliminar de nuestra deshonrada Constitución. Ay! pueblo mío, que sólo gritas a la deshora de tu último suspiro.

lunes, 15 de septiembre de 2008

Días sin escribir

Otras preocupaciones rondaban mi mente y han pospuesto escrituras en este blog, por ausencia de ideas no ha sido pues diversos acontecimientos han destacado desde que comenzara de nuevo a trabajar y a estudiar seriamente para septiembre. Podría haber escrito sobre la hipocresía liberal auspiciada por la administración norteamericana hoy altamente agraviada tras la negación a nuevos salvamientos, o sin cambiar de país de una de las peores mujeres desde la dama de hierro, y digo peores desde una óptica humanista, o podría haberlo hecho sobre el debate abierto nuevamente sobre el derecho al aborto, o la "garzonada" según topografiaba El Mundo la maniobra del juez para reabrir nuestra peor historia y que ha dado ya a controversias de diversa índole, con la iglesia de por medio y personalidades de talla como el mismísimo Lorca. Podría haber hablado del nuevo y mayor acelerador de partículas y sus inconsecuentes y fatales agugeros negros, o de la novísima Carta de Zaragoza, que en tan ignorancia caerá como la mayoría de documentos útiles. O podría haber disertado sobre la fatalidad de Barajas, del desmedido trato pseudoinformativo que ha venido desarrollándose en torno a esta materia o incluso podría haber hablado de las implicaciones entre la economía, el gobierno y la aviación aunado esfuerzos por encontrar una serie de disposiciones y patrones que garantizaran mi teoría. Podría haber hablado de deporte, del logro de los atletas para paralímpicos que con su sola presencia ya nos demuestran más que cualquier récord mundial, o de nuestra ronda ciclista que está ya en su cénit, o del inicio liguero con mi atleti de nuevo en el suelo.
Sin embargo hoy no me apetece hablar de nada en particular, ni siquiera del libro que acabo de terminar hoy lunes, un lunes ,de aquellos cinematográficos, al sol que nuevamente vuelven a discurrir por mi vida en tiempos difíciles para que los lunes vuelvan a ser nuevamente maldecidos y vilipendiados como el trabajo ofrece.