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martes, 8 de septiembre de 2009

Observaciones astronómicas chavistas en Venecia

Hace cuatrocientos años un óptico holandés despertó en Venecia el ingenio de Galileo, hoy dicha ciudad activa mi mirada ante la desmedida acogida en su roja alfombra al último "actor" de Oliver Stone. Que un personaje como Chávez atraiga la mirada del cine no es nada extraño, que sea incluso ovacionado en el interior de esa industria, me parece ciertamente reprobable, claro que en ello influye mi concepción cinematográfica y artística en general. Sin embargo, gran parte de la culpa no hay que atribuirla al mundo del cine en sí y si a esa parte promocional tan necesaria para las ganancias. Si hoy Galileo observara el firmamento cinematográfico no podría llegar a ser ni la mitad de revolucionario que fue al usar instrumentos tan manipulados como las falsas apariencias salvadas por las viejas teorías. Su condena sería la misma, acatar y palidecer.

martes, 30 de junio de 2009

Secuelas y contradicciones

Acabo de ver una película por televisión mala de cojones si se me permite la expresión, hay que decir que al menos ha sido sin cortes publicitarios (con ellos no hubiese aguantado) y que ha sido con alevosía pues siempre me flanquea cierta contradicción cinematográfica desde que veía en casa de mis tíos las dos únicas películas de que disponía en su flamante vídeo Beta. Acorralado y Grease dos títulos que marcaron en gran medida mi primer acervo audiovisual al ser tan machacadas en las múltiples visitas familiares (y que en parte muestran las contradicciones inherentes en mi), siendo la secuela penúltima (como las copas, nunca se dice la última) de la primera cinta nombrada la que inspira la ni tan siquiera crítica cinematográfica que pretendo escribir, pues sólo me quiero centrar en su final, cuyo contenido paso a desvelar (abstengase de seguir leyendo si no quiere que le destripe la única parte del film donde no se da tal modalidad violenta de representar la muerte). En esto que llega John Rambo con su vieja mochila del Vietnam (que productos los de antaño, ya no se fabrican las cosas igual) a su casa, de campo, con caballos y todo... joder si en la primera parte hubiera vuelto en primavera igual se hubiera y nos hubiera ahorrado de paso tales aventuras cuasiépicas, recuerdo el ambiente del pueblo natal del veterano y en nada se parece al idílico que ahora se nos muestra y entonces me asaltan dudas...¿será una maniobra para una nueva entrega? Yusss...lo veo claro, el nuevo hombre que entrenaba a los caballos (este hombre no susurra, mira y mueve amenazantemente los músculos de la cara) en su preciosa granja a la que llega una nueva joven estudiante del instituto del pueblo (el Ryder, por ejemplo) de la que el decrépito John tendrá que aprender y a la que deberá guiar por los caminos de la lucha más cruel y antigua del hombre, el amor...
Mierda total, pero seguramente, con un buen director, pudiera hacer que no me arrepienta de tener instalados unos cánones y cierto misticismo que me obligan a ver la bazofia dibujada.

miércoles, 18 de marzo de 2009

Publicidad descubierta

Llevo observando una desconsideración importante en las series españolas al poner al descubierto, mediante una desmesurada focalización en los productos resaltados, incluso con su correspondiente plano corto, y sin su correspondiente aviso gráfico, la más dañina publicidad al espectador, la que desvirtúa la ficción introduciéndose en ella misma, sin aportar dramáticamente nada serio y coherente a la trama o personajes y saltándose a la torera la legislación en lo que a emisión de publicidad se refiere. ¿A qué podrán aspirar tales series frente a la nueva y potente bien configurada industria norteamericana que hoy por hoy nos ofrece la mejor ficción del mundo audiovisual, y los pobres guionistas que ven su talento coaccionado o al menos malgastado ideando sútiles experiencias productivas?

lunes, 2 de febrero de 2009

Librando los lunes sin sol

La resaca de los Goya ilumina en parte el título y el contenido del escrito de hoy, pues mi particular camino me lleva a enfrentarme, con cierta actitud estoica, al destino de mis tristes lunes sin sol en los que uno confunde el placer de la libertad con la causística impuesta por el ámbito cultural y social. Mi primer día de la semana es siempre de los últimos, siempre he ido a contraremolque y no es una cosa, por tanto, que me confunda o extrañe, y últimamente siempre de los más tristes, metereológicamente hablando. Si además le añadimos las ocupaciones y encargos postergados para tales fechas, los lunes se convierten en las peores pesadillas reales para el ser humano, todo para hacer el día en el que nada debes hacer. Hoy no fue diferente salvo por la constatación en el calendario de soleadas fechas pasadas, cuando mi camino fue iluminado, restringida mi libertad, sometido al haz de los impulsos y emociones. Hoy fue sencillamente diferente y cuál héroe fílmico supe tomar un punto de inflexión respecto de mi lunes, retornar antiguas sendas, acariciar el día como si de él se tratase, ser uno más fuera del raciocinio imperante, nada discurre sin su contrario y mi libertad suele ser superada por cuaquier constricción, hoy sólo quiero caminar, que en los lunes vuelva a brillar el sol.

lunes, 4 de agosto de 2008

Otra de cine, de amor y antisemitismo, o ¿es al revés?

Y es que hay veces que la identificación con un personaje de una película no ha de ser necesariamente con el héroe, por ello en La barrera invisible (Gentleman's Agreement, Elia Kazan, 1947) me identifico con el personaje femenino secundario, ese contrapunto del personaje principal que a veces parece estar por encima, pues es quien garantiza su buena resolución. Ella (Celeste Holm) en el film es franca y honesta desde un principio y sin embargo no alcanzará sus propósitos, por algo la identificación, pues triunfará la historia de amor de Kathy (Dorothy McGuire), tras su compromiso entre lágrimas de pasar a la acción. Quizá sea lo más pobre de la cinta, el final de esa histroria de amor, pues yo aún esperaba en ese plano final ver aparecer a la rubia, que tan buenos principios exhibía. Me pregunto cómo sería la relación despues de John Green (Gregory Peck) y Kathy, si ella pudo sacar afuera todos sus prejuicios o por el contrario, si con los cambios drásticos en ciudades tan pobladas y la llegada de invitados de color no volvieron a renacer y el pobre Peck pensara entonces en la encantadora rubia que siempre le respetó. Podríamos discutir cual es tema principal de la película, ¿es el antisemitismo o es la historia de amor? Yo creo que es una historia de amor como apoya bien el último plano y otras caracteríticas de la narración cinematográfica, si bien para mi ese final, algo irracional desde un punto de vista algo lógico (sólo se nos muestra el cambio de conducta de ella a través de sus lágrimas), a la vez es lo más coherente, pues así es el amor, irracional, incoherente, impulsivo, narcótico, y por ello haber acudido al final a la persona que amaba desde el principio es lo más lógico-ilógico, si se me permite el término, que podía hacer nuestro protagonista, pues como digo, el amor no entiende de lógica ni de principios, y si lo llega a hacer algún día, entonces el mundo no será mundo...
Por otro lado, la película muestra muy bien un problema cultural, que a pesar de la fe de la madre de nuestro protagonista por el siglo pasado, no ha sido aún soslayado si lo extrapolamos a otras creencias o actitudes de nuestra sociedad, todavía no hemos aprendido a vivir juntos, y quizá sólo sea un sueño, pero como enamorado de ese dulce sueño, lo exigo, lo pronuncio y lo deseo como las bocas se esperan a centímetros de la plenitud.

viernes, 1 de agosto de 2008

Mediterráneo


Lo de hoy es una recomendación cinematográfica, si no veraniega. El film es de 1991, de Gabriele Salvatores y ganó una estatuilla a la mejor película de habla no inglesa. No es que sea un título que vaya a despertar admiración ni culto, pero su aroma y su brisa irrumpe en cualquiera que haya sentido el mare nostrum con la cotidianidad que desprende una buena película. Sus variados mensajes y personajes reflejan las caras de las razas de sus orillas y su amable vivir, degradado siempre por el interior, el interior no sólo geográfico sino también humano, vital...
Sobre todo recomendada para los que como yo, este año no podamos sentir ese azul vivir.

miércoles, 18 de junio de 2008

Luces en el camino

Caminas buscando una luz, una guía que apoye tu errante andar.
Encuentras luces en el camino que algo te han de indicar
las sigues y persigues, no vaya a ser que te dejen de alumbrar.
Tres luces veía, más se acaban de apagar.
Y es que amar no es más que el cálido percibir
las luciérnagas de la noche de verano aún por vivir.


Trilogía Yoji Yamada.

El ocaso del samurai
La espada oculta
Love and honor

Imprencisdible para un amante del cine y de la vida.

domingo, 6 de abril de 2008

un final insípido

Acaba de terminar la huelga de la Justicia española y lo más sorprendente son las declaraciones del Ministro de Justicia donde proclama un simple y llano empate, pues por lo visto no hay ni vencedores ni vencidos, y democráticamente y políticamente quizá sea una frase muy adecuada, pero creo que ante la lucha de derechos, como lo son los de los trabajadores en este caso, no puede haber sino una derrota de quien quiera que sea que detente la potestad normativa represiva, pues siempre habrá de ceder ante la exigencia mayoritaria de los derechos vilipendiados. No sé que tipo de acuerdo se ha concretado, tampoco me interesa relativamente en tanto que no trabajo en esa administración, sin embargo puedo observar que no ha debido de ser muy bueno cuando desde la cúpula se proclama un empate, claro que también han podido perder y desvirtuar las declaraciones para no desprestigiar su labor ante la oposición, pues de haberla no creo que la hubiera en favor de los trabajadores y sus reivindicaciones, sino todo lo contrario, contra la debilidad del mando ante exigencias seguramente incomprensibles e inadecuadas. Habrá que leer esta semana periódicos de la oposición para ver por donde van los tiros, pero lo que más me asombra, aunque no tanto, no crean, es la actitud de los sindicatos, pues si ha habido un empate es porque ellos han cedido en algún término. Nunca entenderé la falta de unión de los trabajadores, aunque quizá se deba a la organización y funciones de los sindicatos en parte, pues también se debe en su mayoría a los poderes fácticos, pues bien se ocupan de que todos pagemos la sguridad social y demás impuestos, pero a la hora de garantizar los derechos laborales uno se tiene que buscar la vida por su cuenta sindicándose, para que luego no le sirva de mucho pues probablemente en su empresa no exista un sindicato de trabajadores representativo, con lo que de que sirve tu afiliación sino para pagar una cuota y mantener a unos dirigentes que luego se bajan los pantalones. Má vale lo bueno conocido que lo malo por conocer, eso pensará quien ante una exigencia que le es propia y comunitaria a la vez, permanece inerte ante ella proclamando su vida caprichosa, pues la veleidad humana toca hoy sus más altas cotas como demuestran las heridas del planeta en el que viajamos. Claro que el modelo social no lo pone fácil, si no trabajas no pagas la hipoteca, y eso hoy, aquí en España, es la mayor de las cadenas que atenazan a las personas. Menuda forma de control social más buena, y encima da mucho dinero, hay que ser gilipollas, con perdón para quien la pague.
Pero me gustaría terminar hablando del final, también insípido, de uno de los mejores actores que Hollywood ha dado, una leyenda con más de setenta películas, ese defensor acérrimo de uno de los iconos de la cultura norteamericana como son las armas de fuego. Parece ser que no tuvo que aprender mucho de su interpretación de Moises, pero también hay que decir en su favor que en su juventud era un demócrata convencido, pero una vez más el avance de la historia favorece al conservadurismo, y es que el miedo al cambio, a lo nuevo se extiende con la edad, edad que favoreció la presencia de uno de los males de este nuevo milenio como es el Alzheimer. Que pena, con lo que pudo haber aprendido de Sed de mal, y con Orson Welles, pero sin embargo ideológicamente otra celebridad más abraza la incoherencia del conservadurismo llevándola a miles de conciencias guiadas por el intelecto estelar mediatizado.
Pero para hacer justicia, gracias Charlton, por Ben-Hur y por todas esas grandes interpretaciones.

viernes, 28 de marzo de 2008

La ropa, el trabajo y el fariseísmo

Irma, la Dulce (1963).

Parece ser que ir en vaqueros, zapatillas y derivados a trabajar si lo haces cara al público puede ser motivo de despido según una sentencia del Tribunal Supremo entendiendo que “es de conocimiento común que determinadas actividades laborales requieren una mínima corrección o pulcritud indumentaria conforme unas reglas de trato social comúnmente admitidas que, por ello, se dan por supuestas sin necesidad de un acuerdo expreso”. Yo me pregunto,¿no es más común ir en vaqueros y lo irregular y que casi todo el mundo odia, es ir en traje? Claro que estamos en otro mundo (ah!!, ¿pero hay dos?, que platónico el rollo), en el laboral, y en él, lo más común es ir en traje de cara al público, y claro, que las muchachas vayan con su minifilda y a ser posible bien escotaditas por favor, que está comunmente admitido. Que el empleado es la imagen de la empresa de cara al exterior no hay duda, igual que tampoco hay duda que la identificación es recíproca, si la empresa se porta mal con el empleado el lo reflejará en algunos aspectos y a la inversa, y sin embargo esa relación-identificación no ha de darse necesariamente, la empresa quiere que el empleado represente todos los valores de la empresa por un insignificante valor al que llama sueldo, aunque también participa de otros como esfuerzo (horas extras) o riesgo (reducción de plantilla), mientras el jefe o accionista si participa de todos los valores de la empresa pues auna el más importante en un sistema capitalista, money, money. Pero esto, es otra historia.
Está claro que si en vez de abandonarnos a nuestras costumbres, algunas aún tan primitivas y salvajes como pueden testimoniar sobre todo las mujeres, pusiésemos un orden consensuado sobre este aspecto en los distintos convenios o relaciones laborales (contratos), evitaríamos problemas de este tipo, aún así pienso que el tema de la ropa es fariseísmo puro, si no que se lo digan a J.A.Roca, asesor de urbanismo, de punta en blanco día tras día desfalcando Marbella hasta que hace dos años se le acabó el chollo, ¿o no? porque en cuanto page el millón de euros de fianza a correr que son dos días. Pero esto, es otra historia.
Con esto violamos nuestros derechos tal como reza el Capítulo Segundo de nuestra Constitución:
14. Los españoles son iguales ante la ley, sin que pueda prevalecer discriminación alguna por razón de nacimiento, raza, sexo, religión, opinión o cualquiera otra condición o circunstancia personal o social"
Aquí creo que hay discriminación pues si llevas determinada ropa, no trabajas. Al igual que puede ocurrir al contrario, pues por llevar determinadas prendas obligatoriamente puede el trabajador sufrir discriminación, como deja patente esta semana el caso de la clínica San Rafael de Cadiz, y otras, donde la imposición de la falda esta causando discriminación sexual. Pero, esto es otra historia.
Que el poder económico se pasa la la mayoría de la ley por donde le viene en gana, creo que es de todos conocidos, por algo tienen más leyes que cualquier otra disciplina humana y tienen que tener vigías en forma de sindicatos, que no se han convertido sino en una especie de moral de las empresas. Pero esto, es otra historia.
Si viviéramos en la diversidad y pluralidad de pensamiento entenderíamos que no nos hace falta una corbata para que nos vendan algo, creo que todo aquel que piense y no se deje engañar por la primera impresión, que aunque cuenta, nunca es definitiva. Personalmente, desconfío más del trajeado por la hipocresía que puede implicar pues veo en él al capitalista depredador que me quiere endosar cualquier cosa para llegar a su nivel de comisión, aunque como ya digo, nunca es definitivo, pues cuanta buena gente hay al que le gusta vestir trajeado, y es que sobre gustos, colores. Pero esto, es otra historia.
Cuantas historias y que razón tenía Billy Wilder, "Uno, Dos, Tres " y aún sin aprender...

martes, 25 de marzo de 2008

Pérdida de un retratiguionista

Triste noticia la desaparicíon de Rafael Azcona, el gran retratista de España en forma de guión cinematográfico, y es que sus guiones no acercan a la realidad de esa posguerra, de esa sociedad grotesca resultado de la inanición cultural a la que se vió sometida. Una realidad llena de paradojas, con un humor muy sarcástico, reflejo de una época donde la ironía alcanzaba mayores cotas que lo que la imposición legalizaba e impedía. Las mejores historias del cine español han salido de sus palabras, sus guiones han glorificado películas, para mi entender el guión es la base de cualquier producción audiovisual, claro está que todos los demás elementos son indispensables y su mayor profesionalización ayudan a engrandecer el trabajo final en conjunto, pero cuanto ayuda ese armazón que es un buen guión.
Nuestra cultura pierde hoy a uno de sus más realistas reivindicadores, y la historia a uno de sus grandes pintores, pues quien sino ha realizado la más justificable historia de un pueblo en pinceladas como El pisito, Plácido, El verdugo, La escopeta nacional, El bosque animado, Belle epoque, La lengua de las mariposas... aunque para él sólo fueran una extraordinaria manera de ganarse la vida.



La modestia de tan grande escritor de imágenes le ha llevado a finalizar su vida de la misma manera en que eligió lidiar su éxito y nos hemos ido a enterar cuando el final ya estaba escrito, cuando la película ya se había estrenado.
Sin embargo me gustaría destacar el principio del corte radiofónico, pues la honestidad de la frase final lo enmarca dentro de la modestia intelectual del compromiso. Que el cine no sea evasión para mí también es un hecho, el cine al igual que cualquier manifestación artística implica relación entre el espectador y toda la configuración social que refleja cualquier obra (desde las miras y el contexto del autor, pasando por el soporte artístico, por su mecenas, por los filtros sociales) y más en obras multidisciplinares como son las cinematográficas. Nadie se evade, aún en tus más profundos y solitarios pensamientos piensas "en función de ..." y aún eligiendo una de las llamadas películas de entretenimiento el espectador se relaciona, se identifica con el personaje, con ideas del film, y aunque no lo socialize en discusiones sobre la naturaleza del film, ha interiorizado cualquier supuesto que en su marco teórico práctico vital pueda tener alguna significación. ¿La jungla de cristal o Rambo, que pueden ser consideradas como films de entretenimiento (véase la cantidad de secuelas) pues hacen pensar al espectador, aunque sólo sea para interiorizar la legitimazión de ciertos conceptos como la necesidad de la seguridad en todos los ámbitos o los valores individuales de fuerza y poder, o por el contrario también le hacen pensar y reflexionar sobre la sociedad violenta y sus rasgos militarizados y hacer una crítica dijéramos, constructiva?
Para evadirnos, las drogas, para vivir, reflexionar.

jueves, 20 de marzo de 2008

Porque sueño no lo estoy

"Porque sueño no lo estoy. Porque sueño, sueño. Porque me abandono por las noches a mis sueños antes de que me deje el día. Porque no amo. Porque me asusta amar. Ya no sueño. Ya no sueño. A ti la dama, la audaz melancolía, que con grito solitario hiendes mis carnes ofreciéndolas al tedio. Tú que atormentas mis noches cuando no sé qué camino de mi vida tomar... te he pagado cien veces mi deuda. De las brasas del ensueño sólo me quedan las cenizas de la mentira, que tú misma, me habías obligado a oír. Y la blanca plenitud, no era como el viejo interludio y sí, una morena de finos tobillos que me clavó la pena de un pecho punzante en el que creí, y que no me dejó más que el remordimiento de haber visto nacer la luz sobre mi soledad".



Leolo me invita hoy con más ímpetu que nunca a este don que es la escritura, y no es para menos tras haber visto por primera vez tal ejercicio de escritura, tan literaria como fílmica, tan onírica y sensual como ruda y tangible. Que pena que los tesoros siempre estén escondidos y sólo reluzca lo gratamente publicitado y uno tenga que bucear axfisiándose para encontrar obras de valor universal que deberían ser de primera necesidad divulgativa. Que pena que Jean-Claude Lauzon no nos dejara apenas si este magnífico legado, pero con ello basta para ver otra sensibilidad en este malogrado autor, otra modo de mirar y obrar ante la vida y por ende ante y para el cine, como demuestra el perfecto ejercicio narrativo creado desde la gran poesía visual cabalgando sobre un eficiente montaje que nos transporta a una realidad llena de sensaciones.

Ahora pienso, valga la redundandia, en el "Pienso, luego existo" de Descartes y no dejo de pensar sino en "Sueño luego existo" y se me imbocan los espíritus de la utopía, la denostada y mal afamada creencia en los sueños que despiertos nos alejan de la realidad para escapar a nuestros mundos mejores, a nuestros paraisos de bienestar, a nuestros Olímpos particulares- Las utopías no comienzan con Tomás Moro o sus coetáneos o antecesores, la utopía acompaña al ser humano desde sus comienzos más primitivos y no acaban con cualquier futuro mejor. Siempre esperamos un mañana con mayor deseo y plenitud. La utopía como esperanza es un factor a tener en cuenta en los replanteamientos sociales actuales, por ello hemos de darle voz a las proyecciones vitales que reclaman nuevos modos y visiones ajustadas con los tiempos que caminan y los que han de correr. Leolo utiliza su propia utopía y hace un intento sublime por escapar de su realidad a través de su desbordante imaginación, plasmada en ese invento que antaño fue el papel. Su lucha por su mejor mundo, igual que la de cualquier ser ante su problemática diaria no deja de ser tan utópica como cualquier acción que pretenda mejorar cualquier estatus, pues ésta primeramente acciona otras orientadas a conseguir tal fin, así de la lectura (en el caso del personaje, aunque la podríamos trocar por el término cultura) florece la imaginación, y con ella las ganas de desbordarla imprimiéndole tu propio sello plasmado en cualquiera de los múltiples soportes que el ser humano usa como cobijo de sus más hondos símbolos.

Son tantos los pensamientos y tan pocas las palabras (y menos tras la grandeza de Leolo). Así tan sólo me queda recomendar que vean esta magnífica obra de CINE.

PD Gracias Dani (PUA) por esta recomendación, pero si debo ver algo, insísteme mucho más, jeje... y es que hay películas que te cambian la vida