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viernes, 16 de abril de 2010

Sociedad e individualidad

El hombre esta enfrascado en diversas dimensiones entre las que destaca su sociabilidad pues es a partir de los demas desde donde se constituye, sin embargo no es la unica dimension que vertebra el significado humano como ya se indico, ya que la individualidad es tambien un factor esencial en dicha constitucion. Justamente en la debil relacion entre ambas dimensiones es donde se apoyan numerosas estrategias para desmitificar a una y a otra pues ninguna puede ser negada conscientemente dada su esencialidad. Aqui una empresa, por ejemplo, ataca al corazon mismo de ambas provocando un desajuste emocional en la direccion conveniente. El individuo ante un conflicto, un problema debe reaccionar y lo hace siguiendo su propia estrategia, hay quien considera que lo social, democratico y consensuado es lo que debe prevalecer por principio, no obstante tambien los hay que exaltan el orgullo individual, que apelan a la propia autonomia y a la conciencia individual. Ambos podrian tener poderosas razones para lo que exigen, promueven o factualizan, e identicamente podrian estar en el mas flagrante error, la verdad suele estar determinada por la posicion del observador. Ello no significa que todas las determinaciones sean correctas, no se puede hacer lo que le venga a uno en gana apelando a la relatividad imperante, pues somos seres humanos, razonables, dialogantes, y hemos de tomar esta determinacion como una maxima, un principio rector e intentar bucear en el horizonte del problema, de la confusion para tomar partido desde esta posicion transcultural que significa ser humano.


Asi, sumergido en el fondo del problema puedo divisar como una empresa desiste del dialogo mediante una primera imposicion para luego hacer ver que pretende hablar y consensuar puntos de vista, todo fantasmas y sombras que van tiñendo el panorama de incertudembre. El juego esta servido, los jugadores van tomando posicion desde diversos puntos de vista, la primacia de lo social comienza a estar en peligro pues la legitimidad individual pretende arrollar con diversas justificaciones, la pregunta es si estas son igualmente legitimas o vienen instauradas desde el egoismo, desde coacciones contractuales o desde el infantil servilismo. El clima ahora ya es propicio y la gente se contagia del buen tiempo y va aligerandose de ropa velozmente y pantalones abajo, con y sin circunstancia, hieren a uno de los principios rectores de la sociedad, el principio democratico, aun conociendo la irregularidad principal del problema que tambien choca con la dimension social, doblemente negada ahora.


La temperatura ahora apunta hacia la inestabilidad, la sinrazon pretende adueñarse del panorama y agitar con tormentas y huracanes el horizonte diario. Los electrones han sido vertiginosamente frotados y una temporal tension se ha instalado forzosamente desde las alturas, sin embargo desde una correcta vision podemos atisbar la llagada de la afamada calma tras la tempestad, quiza nos mojemos y el agua tarde en secar e incluso coga un buen catarro, pero al menos no me resguarde debajo del arbol a cuya copa el rayo puede fulminar. Solo la falta de ayuda podre reprochar pues la conciencia respecto de mi ser a buen resguardo estara, con esto no quiero significar la espera de una justicia divina o universal, bastante tenemos con la pauperrima civil, que tambien es un instrumento de disgregacion, si no solo esa verdadera dimension individual a la que algunos se inclinan en pos de la propia gloria olvidado su deuda con el otro.



P.D. Dedidado a mi ordenador, que me agravia robandome las indispensables tildes, y a los siempre inspiradores versos "Jhonny tiene una pistola ya dejo la Coca-cola".


Ejemplo de lo anterior, la negacion del cambio climatico.

martes, 19 de agosto de 2008

Autores, youtube, U2 y la madre que los parió.

La noticia viene de El País y me provoca risas e indignación. Risas por el sonoro descuido de Bono e indignación por cómo la industria es capaz de limitar nuestras herramientas de conocimiento y con ello varios derechos. Si el cantante es un desconocido y el vídeo es grabado para ilustrar un malestar o una queja por el volumen excesivo, por ejemplo, seguro que aún seguía colgado el dichoso vídeo. El espacio sonoro de mi casa es mio y con él hago lo que me sale de las narices (además esta es una premisa fundamentalmente liberal) y no creo que viole ningún derecho a la intimidad al grabar unas cacofonías asombrosamente parecidas a la música de mi grupo favorito que entran por la ventana de mi salón, como podría haber denominado falto de imaginación el autor de los vídeos. Si has metido la pata, apechuga y verás como la próxima vez te pones unos auriculares o bajas el volumen. Aunque para una mejor visión primero habría que ver el vídeo y cómo está grabado, desde que lugar, posición, que es lo que se ve y de que manera, si hay zooms y otro tanto de posibilidades que podrían garantizar una violación de la intimidad.
Pero si en todos los vídeos que aparecen en youtube, se emiten por televisión, etc. se ponen a buscar los autores música diegética para denunciar o querer cobrar, apaga y vamonos.
Por cierto yo tengo un antepasado que fue quien inventó las letras, mi ADN seguro que lo confirma, un día de estos las pongo derechos de autor, que quizá sea el primero en pensarlo y a pagarme si quieres hablar, asi que aprovecha ahora, no te vayan a silenciar.

miércoles, 13 de agosto de 2008

The New York Times quiere guerra

Noticias en el The New York Times
La polémica surge tras unas fotografías publicitarias de SEUR publicadas en MARCA, de la selección de baloncesto masculina y femenina que compiten en Pekín, y su repercusión en el prestigioso periódico norteamericano. Lo que me intrigó fué el titular "Spanish Insensitivity Should Be Punished" como si la "American sensitivity" estuviera muy limpia y clara tras las muestras de la reciente historia (no firman protocolos acerca del medio ambiente, o lo hacen tardiamente imponiendo factores, no respetan el Tribunal Internacional de Justicia, apoyan tácitamente a paises asesinos, son los mayores responsables de guerras como Afganisthan, Irak , aunque aquí ese también tuvo su culpa muy a pesar del indignado pueblo, y de la mayoría de conflictos armados pues suyan son ésas, por no hablar de los periodistas españoles asesinados por su ejército o sus cárceles ilegales como Guantanamo) y no necesitara nada.
Realmente no he visto la foto (sé que aparecen con sus manos sobre la cabeza estirando sus ojos dándoles un aspecto asiático), pero no se pueden sacar las cosas de contexto, es una foto de publicidad, quizá con un aire humorístico que responda a los objetivos marcados por la empresa de publicidad y la empresa anunciante. Quizá pueda herir la sensibilidad de los asiáticos, pero creo que un anuncio destinado a nuestra nación no debiera ser sacado de ella, al menos su significación. ¿Acaso si me disfrazo de chino mandarín en Carnaval y cuelgo la foto en internet voy a maltratar la dignidad de alguien de otra cultura, o si lo hago de chacha lo voy a hacer de mi madre que lo es? ¿o un deportista que anuncie con gesto ganador, difama a sus rivales o es presuntuoso al hacerlo? Por otra parte no sé porqué confunden la clase de los españoles con la empresa anunciante, en fin, última subsidiaria de cualquier problema con sus actos. Está claro que también los jugadores se podrían haber negado en posar en esa actitud, pues siempre hay una decisión individual, pero en este mundo donde, recordémoles a los americanos, los negocios y las empresas son quien dominan cualquier situación, es difícil optar por ciertos actos dadas todas las consecuencias que dominan la situación y el individuo queda subsumido, alineado sin razón.
A mi lo que me da, es que hay colitis y quieren poner al público en contra de nuestra poderosa selección, se nota en la redacción del artículo así como en los links que oferta, pues nos manda a la NBA, al ICO (que también se hace cargo de la noticia), a la natación (donde aparecerá Phelps) a los Lakers y sin embargo no nos lleva a Organizaciones sobre derechos humanos, o sobre la situación del pueblo chino, o a ver la dichosa foto para al menos comprobar tal insensibilidad, o al blog donde escribe Calderón una referencia sobre el tema.
Por otra parte aluden a otros incidentes xenófobos ocurridos en nuestro deporte (insultos en campos de fútbol a Henry, o los inferidos a Hamilton en la F1) de los que no podemos apologizar, pues una vergüenza son, pero quien esté libre de pecado en sus estadios, deportes, en su sociedad que tire la primera piedra, indeseables los hay por todos lados. Y esto si que hay denunciarlo, no se puede explicitar la xenofobia, pero sacar algo de contexto...
El caso, es que aquí en España, de esta noticia, de momento ni mu.
Que le expliquen al profesor Neira que en España no hay sensibilidad, que por tener tanta y otro tan poca mira donde está. Desde aquí esperando tenga una milagrosa recuperación.
TOLERANCIA CERO

viernes, 8 de agosto de 2008

Un mundo, un sueño

Ya está el fuego olímpico en Pekín, los juegos ya pueden comenzar. La ceremonia terminó con un encendido del pebetero espectacular por parte de Li Ning, muy audiovisual y tecnológico como caracteriza a nuestra era, y aunque excedida en tiempo fue sencillamente impresionante. Un repaso por la historia china más humana, a sus tradiciones musicales, a sus aportaciones a la historia, a su cultura en general, todo ello muy bien sincronizado y conjugado con la más puntera tecnología. El pergamino, uno de los muchos símbolos usados en el reto ceremonial al que los chinos se enfrentaban, se convirtió también al final en indispensable al ir abriendo visualmente el recorrido de la antorcha desde Olimpia.
Los atletas ya pueden luchar por la verdadera competitiva superación, los nuevos mejores juegos de la historia ya están inaugurados y las ramas de olivo del templo de Zeus esperan a sus nuevos dueños como en la antigua Grecia.
El desfile también ha sido bastante emotivo con la presencia de ilustres y alegóricos abanderados, aunque ya aquí se produjo otro acto político al permitir que el choque entre las dos Koreas se impusiera a la lógica establecida y que todos deberían de haber cumplido. Otro acto de estos, político, ha sido el izamiento de las banderas por parte de militares, así como la no presencia de ciertos políticos, o realmente este último acto ¿sea el menos político de todos?
El caso es que ya están aquí los juegos más polémicos y a pesar de toda la polémica por cosas ya sabidas (falta de derechos individuales, no libertad de prensa, cierto autoritarismo, el Tibet...) ahora no queda sino apoyar a los deportistas, auténticos héroes de las próximas historias y esperar en que el lema de la vigesimonovena olimpiada poco a poco se vaya cumpliendo y que el paso de la llama contagie un nuevo sueño.
Eso sí, qué le ocurrió a los sueños de los miles de trabajadores del nido, traidos del mundo rural con la esperanza de adquirir la ciudadanía pekinesa, y que una vez concluida su labor han sido devueltos a su marginalidad. Para un mundo, un sueño, no bastan sólo las palabras y la retórica, sino que las acciones y el ejemplo se vuelven indispensables. Yo quiero un mundo más justo pero que mi posición, mi propiedad o mi estatus no me los toquen, no señor, así hay dos mundos, el justo y el tuyo...
Volviendo a la esperanza, como en todos estos actos, el momento emotivo a mi parecer fue la entrada junto al abanderado chino del niño héroe del terremoto de Sichuan así como el porte de la bandera olímpica por la tibetana Pan Duo, gesto éste, ¿interpretativo?

lunes, 4 de agosto de 2008

Otra de cine, de amor y antisemitismo, o ¿es al revés?

Y es que hay veces que la identificación con un personaje de una película no ha de ser necesariamente con el héroe, por ello en La barrera invisible (Gentleman's Agreement, Elia Kazan, 1947) me identifico con el personaje femenino secundario, ese contrapunto del personaje principal que a veces parece estar por encima, pues es quien garantiza su buena resolución. Ella (Celeste Holm) en el film es franca y honesta desde un principio y sin embargo no alcanzará sus propósitos, por algo la identificación, pues triunfará la historia de amor de Kathy (Dorothy McGuire), tras su compromiso entre lágrimas de pasar a la acción. Quizá sea lo más pobre de la cinta, el final de esa histroria de amor, pues yo aún esperaba en ese plano final ver aparecer a la rubia, que tan buenos principios exhibía. Me pregunto cómo sería la relación despues de John Green (Gregory Peck) y Kathy, si ella pudo sacar afuera todos sus prejuicios o por el contrario, si con los cambios drásticos en ciudades tan pobladas y la llegada de invitados de color no volvieron a renacer y el pobre Peck pensara entonces en la encantadora rubia que siempre le respetó. Podríamos discutir cual es tema principal de la película, ¿es el antisemitismo o es la historia de amor? Yo creo que es una historia de amor como apoya bien el último plano y otras caracteríticas de la narración cinematográfica, si bien para mi ese final, algo irracional desde un punto de vista algo lógico (sólo se nos muestra el cambio de conducta de ella a través de sus lágrimas), a la vez es lo más coherente, pues así es el amor, irracional, incoherente, impulsivo, narcótico, y por ello haber acudido al final a la persona que amaba desde el principio es lo más lógico-ilógico, si se me permite el término, que podía hacer nuestro protagonista, pues como digo, el amor no entiende de lógica ni de principios, y si lo llega a hacer algún día, entonces el mundo no será mundo...
Por otro lado, la película muestra muy bien un problema cultural, que a pesar de la fe de la madre de nuestro protagonista por el siglo pasado, no ha sido aún soslayado si lo extrapolamos a otras creencias o actitudes de nuestra sociedad, todavía no hemos aprendido a vivir juntos, y quizá sólo sea un sueño, pero como enamorado de ese dulce sueño, lo exigo, lo pronuncio y lo deseo como las bocas se esperan a centímetros de la plenitud.

sábado, 12 de abril de 2008

Las mujeres deberían de ser peluqueras

Voy a reproducir una conversación y una situación que me ocurrió hoy en la peluquería de hombres de mi barrio. Podría describir mi barrio, el lugar en el que actualmente resido, de alguna manera basándome en analogías, dichos o pequeñas impresiones y por tanto de algún modo hasta justificar tales conductas y hechos, o por el contario refutarlas pero simplemente me gustaría registrar el hecho en sí, el machismo enquilosado en la sociedad.
Entro por segunda vez en diez meses en la peluquería de mi barrio, esto denota mi falta de conocimiento de su personal y clientela a pesar de que reconozco a los empleados o dueños, más que mi despreocupación por mi aspecto personal que es más que evidente, je,je. Hay clientes esperando, me dicen que tres, estoy algo vago esta mañana y prefiero sentarme a esperar, además llama mi atención que entre los libros de la mesa adyacente a los asientos de espera hay varios ejemplares de tebeos, concretamente de Mortadelo y Filemón, que por diversas y vanas justificaciones hace siglos que no leo. Decido sentarme, a mi derecha hay una persona mayor, de unos setenta años, a mi izquierda hay un señor entrado en la cuarentena con su hijo de unos seis o siete años, en las dos sillas milagrosas donde uno espera sesntarse y salir listo para comerse el mundo hay sentada al izquierda un señor de treinta y tantos y en la derecha otro jubilado de aspecto más saludable, o sólo más ancho, que más da. Baste finalizar la descripción de mis personajes con la de los peluqueros, un señor pasado de cincuenta y otro hombre de cerca de cuarenta. Y creo que basta con tal descripción de momento pues cualquier connotación aquí presentada solo cabría sentido dentro de mi imginación, de mi impresión primigenia falta de un verdadero e injustificado conocimiento, cualquier descripción de mi subjetividad llevaría a tus impresiones por donde yo quisiera guiarlas, por ello daré las justas, cuando mejor convenga a la situación, o a un servidor, vaya usted a saber.
Yo comienzo a leer despreocupadamente, de mi alrededor no de la lectura de la que saco grandes diferencias con mi visión infantil de dicho cómic, me gustaba más antes, y esto no quiere decir que no lo haga ahora. Interrumpe mi lectura la entrada de un niño con algo grande sobre sus pequeñas manos pues no sobrepasaría los cinco años, el señor de mi izquierda, más próximo a la entrada se dirigue a él en tono burlesco, como su condición aún permite. Viene acompañado de su padre, un inmigrante sudamericano como su piel y habla claramente me indican. Tras este inciso de vez en cuando percibo frases sueltas de la conversación mantenida, y mi interés comienza a crecer.
-Antes si que olían las papas al cocinar, las echabas al agua y el guiso olía, no como hoy -decía el señor mayor de mi izquierda, a lo que su conocido o más bien amigo, como el resto de conversación y trato que se dispensan vreo que disponen, responde:
-Y en eso si que no tiene la culpa la mujer
Risas generalizadas, como si de una acotación se tratase, pero ahora es la vida real la que acota.
Con cierta ironía responde su interlocutor, desde su sabia ignorancia
-Ya lo ha dicho Zapatero esta mañana, que la política de la igualdad era lo primero
Y es que esas palabras primero no son de esta mañana sino de ayer durante el debate de investidura, y sobre el enunciado en sí habría miles de formas de matizar dicha trasposición de palabras, aunque su ironía viene resaltada tras la explicación breve sobre un hecho histórico descrito brevemente con un nombre, un recuerdo que por su brevedad los demás interlocutores deberían conocer. Relata como un barco de inocentes se ve hundido por la osadía de alguien sin llegar a describir nada más significativo de este relato que cualquier historiador así sin más no creo que pudiera sostener con dichos datos un pronunciamiento sobre su espaciocronológica existencia.
Hay que decir que la conversación mayoritariamente se produce entre las personas mayores, el hombre con su hijo atiende a la conversación pero no parece intervenir gestualmente como si hace el otro peluquero más jóven, asintiendo de vez en cuando o lanzando pequeñas frases. No parece hacer lo mismo su víctima, pobre condición le puse para no hacer nada en toda la obra. En cuanto a el otro padre de unos treinta años parece preocuparle más jugar al parchis reclamar a su hijo se equivoque siempre sumando hacia delante y nunca hacia detrás.
La conversación entra ahora en términos jurídicos, y mi lectura me llama más mi atención buscando la fecha de la edición al ver dibujado a Aznar, el precio aún está en pesetas.
-Tuvo suerte de ser el jardinero del juez
-Menos mal, si no llega a ser porque fue jardinero suyo...
La verdad es que no sé muy bien a que caso se referían y siempre usaban frase muy cortas, como si el uso extendido de tales afirmaciones asegurase la veracidad y familiaridad de tale acciones y dichos. Con lo que mi nueva mirada ante las aventuras de los personajes de Ibañez ganaba atención nuevamente...
-Y al militar ese que le hacemos?
-Si menudo animal, ye se podía haber dejado la escopeta en su casa.
Nuevamente dan informaciones muy sesgadas, pero dos frases más donde aparecen las palabras ayer y mujer me hacen relacionar los hechos a la última muerte por violencia de género o violencia machista o como quiera que llamen a este tipo de crímenes.
Hay un rechazo generalizado sobre el asunto, sin embargo tras unas viñetas más alcanzo a escuchar:
-Si es que las mujeres quieren hacer el mismo trabajo que los hombres
-Y además por el mismo dinero
-Si, quieren el mismo salario, quieren trabajar en la construcción y cobrar lo mismo que un maesro albañil
-Si, lo mismo. Y no pueden hacer lo mismo. La mujer no puede trabajar en la construcción porque sufre de vértigo, le asuntan las alturas.
-Ya ves tú, como si pudieran hacer lo mismo que el hombre.
Durante esta conversación de los tres hombres mayores nadie dice nada, el otro peluquero parece no asentir del mismo modo y los padres aún escuchando no dicen ni parecen significar nada. Ami me entran ganas de saltar y refutar tan incoherente posición, pero seguramente me arriesge a un posterior trasquilón además de la fuerza que ejercen los años en el pensamiento, con lo que mi perspectiva de cambiar la mirada de estas personas se desvanece, sin embargo pienso en los niños, que aunque parece no estar muy atentos no puedo asegurar que no interiorizasen dichas proposiciones tan falaces, dada su condición de esponjas del conocimiento.
El debate, sin embargo gira bruscamente, y el problema de la mujer queda zanjado tradicionalmente, no es menester decir nada más.
Yo me quedo ensimismado, pensado en lo acontecido, en la situación, observado a la peluquería como a los interlocutores. Critico mi posición por no haber contestado tan viles palabras, al menos por los niños, por si hubieran estado escuchando, por que les quedara constancia de que hay un contestastarismo masculino hacia esos hechos. Me fijo en lo descuidado que está el local, falto de una limpieza no tan general y si algo de específica, se nota que aquí no está su mujer para que brille la pulcritud. Pienso en las miles de mujeres peluqueras que dieron los ochenta y comienzos de los noventa, donde la peluquería, como la enfermería y otras profesiones eran consideradas bien adecuadas para las mujeres, craso error del que poco a poco nos vamos resarciendo, ya hay más ministras que minisros en nuestro gobierno (lo malo es que tenga que haber aún, y eso que es de novedosa creación un ministerio de la igualdad). Entonces irónicamente pienso, las mujeres deberían de ser peluqueras, aunque sólo fuera para evitarme este tipo de comentarios.
Yo por mi parte, la próxima vez voy a pelarme en una de las múltiples peluquerías de señoras que hay en el barrio, mi única razón para no hacerlo hasta ahora era el uso de la navaja de afeitar que usan los peluqueros masculinos que a la hora de cortarte el pelo muy corto viene muy bien para el acabado final, pero la próxima aceptaré el reto de la moda que seguramente me proponga una mujer y su enculturizado gusto por la estética, quizá salga con una cresta.
No quisiera encauzar malentendidos con estas palabras, no quisiera maltratar al colectivo de peluqueros, pues no todos reafirman tal actitud, el de mi barrio de la infancia, por ejemplo, no creo que discriminase a la mujer por su igualdad, lo hacia por su belleza pues a pesar de estar casado se acostaba con toda la que podía aprovechándose de su atractivo físico, también los hay hoy muy afeminados, y de todos los colores, vamos que en el reino de los peluqueros como en el mundo real, la diversidad es el dominio, no podemos nunca generalizar ante conductas humanas, por ello es ilógico tanto hablar de que las mujeres pueden o no hacer tal o tal cosa, como de que los peluqueros son machistas. Y aunque parezaca una contradicción (que no es tal, por motivos que ahora no es apropiado por su dificultad explicar) si podemos generalizar que vivimos en una sociedad machista, y no es que lo digan sólo estos pequeños actos, esta institucionalizada, tal y como afirma el trato informativo que reciben las mujeres en el poder (veáse el siguiente artículo)http://www.elpais.com/articulo/sociedad/tienen/apellidos/Soraya/elpepisoc/20080405elpepisoc_1/Tes
Por una igualdad efectiva, y no sólo paritaria, como apuntan las insuficientes medidas que los gobiernos adoptan, es necesario ir al fondo de la cuestión, ir donde hace daño de verdad, ir a la educación en estos valores (cosa que hoy sólo garantiza una Educación para la ciudadanía vílmente maltratada) y cambiar la mentalidad de los poderes mercantiles con leyes y medidas que impongan de hecho lo que no respetan de derecho.