Creo que estaba en las vías a la hora destinada y sin embargo las luces comenzaron a dilatarse, confundí el brillo de los semáforos con la esperanza de su llegada y su sóla presencia en mi mente revolucionaba extrañamente mis fluidos. El camino había sido fielmente perfilado, quizá incluso algo engalanado pero aún no fueron firmes los pasos en su recorrido. El último tren ya había partido...
Mis primeros recuerdos me acercan a la ventana desde la que divisé por enésima vez ancho mundo, al asiento desde el que se escuchaban acompasados los sonidos, en el que soñé, al fin, que no estaba dormido.
No existen los últimos trenes, ni los viejos caminos, nuestra ausencia vive conmigo.
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martes, 3 de febrero de 2009
sábado, 25 de octubre de 2008
Yo Vs Yo virtual
El desayuno de turno del diario El país me invita a realizar un ejercicio reflexivo sobre varios asuntos que llamaron mi atención. En primer lugar me llamó la atención que para conocer a la protagonista de esta historia pudiésemos hacerlo de dos maneras diferentes aunque tras pensarlo un poco incluso añadiría que podríamos hacerlo de múltiples formas ya que siempre dependerá de otros factores como el estado anímico de ambos (el que conoce y el conocido), el lugar del encuentro...vamos eso que llamamos contexto. Comprendo así la sorpresa del entrevistador ante la personalidad tímida de la joven sobre todo al visitar el sitio web de ella. La historia de la literatura por ejemplo está llena de alter ego, y en épocas donde la libertad está coartada también ha sido fructífero enmascarar la identidad del que la exige, sin embargo hoy la identidad en internet merece un punto y aparte, yo aquí mismo uso una pseudoidentidad y tampoco soy yo mismo en sentido figurado, pues a pesar de no haber realizado aún declaraciones políticamente incorrectas y de ofrecer mi identidad real, mis manifestaciones son reflejos de ideas aún no bien desarrolladas, contingentes y con gran facilidad para la variación formal, lo que garantiza que pueda ser malinterpretado o se me tilde de "chaquetero". Incluso hace tiempo ronda por mi cabeza la idea de crear un blog con una identidad oculta desde el que realizar críticas más ácidas e incluso con cierta carga de irracionalidad, aunque siempre me ha gustado ir con la frente alta, con dirección y sin vacilaciones, por ello me preguntaba cúal podría ser la consecuencia de ese uso de la máscara (al utilizar este vocablo me ha venido a la mente Tom Cruise en Eyes Wide Shut, última obra del inigualable Stanley) y si sólo afectaría a las falsas esperanzas que podrían formarse los demás sobre esa otra identidad (no falsa, pues existe en cierta medida) como le ocurre al periodista. Mi respuesta es que son las mismas que si es tu propia y primera identidad (si es que logras separarlas una vez creadas) la primera en aparecer ante el posible conocedor.
Por otra parte me gustaría señalar la cantidad de tópicos que cumple nuestra protagonista en cuanto a información social se refiere, ya que el uso que hace de la red así como la cantidad de tiempo que maneja para ello ya tiene un reflejo en las estadísticas sobre el tema. También llama la atención su objetivo vital (tan tópico en las jóvenes del presente y pasado recientes) y cómo usa las nuevas formas de comunicación social para poco a poco ir abriéndose camino en un mundo muy duro y difícil. Sin embargo ojeando su web en Myspace podemos realizar un pequeño analisis en cuanto a su persona ya que contiene afirmaciones como que si Vogue es un libro, entonces lee libros, cita como a autores a Shakespeare (habrá hecho de Julieta en su preparación del gran sueño, no creo que alcance a las hijas del rey Lear o Lady MacBeth). Aunque como de todos es conocido hoy en la pantalla tiran más dos tetas que dos carretas, y la niña de cuerpo de ensueño construido no desmerece como muestra, de manera algo narcisista, en el fondo usado, y en las diversas fotografías, en la principal exhibidas.
Aunque en el fondo mala voluntad no tiene, pues a pesar de querer tener mucho dinero, quiere hacer voluntariado en paises necesitados (bendita ingenuidad la de creer por analogía que si los famosos tienen esas especies de ONG'S es por su buena voluntad y altruismo, y la de creer que es el dinero y la ayuda económica la que pondrá fin a los paises necesitados), y como total, la sociedad es lo que demanda (tener dinero y fama) y trabajando no se consigue, pues a hacer networking y ampliar la red social de un yo, que sabe lo que quiere, frente a un yo, que no puede hacer lo que quiere.
De todas maneras mucha suerte a Sofía en la resolución de su objetivo, al menos por el empeño y creer en los propios sueños.
http://www.elpais.com/articulo/ultima/virtual/tiene/129000/amigos/verdad/elpeputec/20081025elpepiult_2/Tes
http://www.myspace.com/sofia
domingo, 3 de agosto de 2008
Beso a beso
Mi noche se escapa en el humo de un calada placentera de felicidad, los pensamientos se tuercen y revolotean al compás de la música rítmica que impulsa cada latido, cada nueva fijación se convierte en una oveja que el muro ha de saltar y vuelve a revolotear con una nueva melodía ya acompasada, ya furtiva, que quiere un nuevo galopar rumbo a tus besos, narcóticos del paladar. Cada instante son más fotogramas que la realidad, beso a beso, mi pensamiento desencadena al volar, la música quizá no deje de sonar, la melodía, desmembrada marcha al funeral y mi cuerpo, inmovil, salta al resoplar. El humo me lleva a mi paraiso singular, dejado de razón, no parece cierto el lugar, donde se percibe más adentro cierta realidad, que un beso no pueda destronar.
jueves, 20 de marzo de 2008
Porque sueño no lo estoy
"Porque sueño no lo estoy. Porque sueño, sueño. Porque me abandono por las noches a mis sueños antes de que me deje el día. Porque no amo. Porque me asusta amar. Ya no sueño. Ya no sueño. A ti la dama, la audaz melancolía, que con grito solitario hiendes mis carnes ofreciéndolas al tedio. Tú que atormentas mis noches cuando no sé qué camino de mi vida tomar... te he pagado cien veces mi deuda. De las brasas del ensueño sólo me quedan las cenizas de la mentira, que tú misma, me habías obligado a oír. Y la blanca plenitud, no era como el viejo interludio y sí, una morena de finos tobillos que me clavó la pena de un pecho punzante en el que creí, y que no me dejó más que el remordimiento de haber visto nacer la luz sobre mi soledad".
Leolo me invita hoy con más ímpetu que nunca a este don que es la escritura, y no es para menos tras haber visto por primera vez tal ejercicio de escritura, tan literaria como fílmica, tan onírica y sensual como ruda y tangible. Que pena que los tesoros siempre estén escondidos y sólo reluzca lo gratamente publicitado y uno tenga que bucear axfisiándose para encontrar obras de valor universal que deberían ser de primera necesidad divulgativa. Que pena que Jean-Claude Lauzon no nos dejara apenas si este magnífico legado, pero con ello basta para ver otra sensibilidad en este malogrado autor, otra modo de mirar y obrar ante la vida y por ende ante y para el cine, como demuestra el perfecto ejercicio narrativo creado desde la gran poesía visual cabalgando sobre un eficiente montaje que nos transporta a una realidad llena de sensaciones.
Ahora pienso, valga la redundandia, en el "Pienso, luego existo" de Descartes y no dejo de pensar sino en "Sueño luego existo" y se me imbocan los espíritus de la utopía, la denostada y mal afamada creencia en los sueños que despiertos nos alejan de la realidad para escapar a nuestros mundos mejores, a nuestros paraisos de bienestar, a nuestros Olímpos particulares- Las utopías no comienzan con Tomás Moro o sus coetáneos o antecesores, la utopía acompaña al ser humano desde sus comienzos más primitivos y no acaban con cualquier futuro mejor. Siempre esperamos un mañana con mayor deseo y plenitud. La utopía como esperanza es un factor a tener en cuenta en los replanteamientos sociales actuales, por ello hemos de darle voz a las proyecciones vitales que reclaman nuevos modos y visiones ajustadas con los tiempos que caminan y los que han de correr. Leolo utiliza su propia utopía y hace un intento sublime por escapar de su realidad a través de su desbordante imaginación, plasmada en ese invento que antaño fue el papel. Su lucha por su mejor mundo, igual que la de cualquier ser ante su problemática diaria no deja de ser tan utópica como cualquier acción que pretenda mejorar cualquier estatus, pues ésta primeramente acciona otras orientadas a conseguir tal fin, así de la lectura (en el caso del personaje, aunque la podríamos trocar por el término cultura) florece la imaginación, y con ella las ganas de desbordarla imprimiéndole tu propio sello plasmado en cualquiera de los múltiples soportes que el ser humano usa como cobijo de sus más hondos símbolos.
Son tantos los pensamientos y tan pocas las palabras (y menos tras la grandeza de Leolo). Así tan sólo me queda recomendar que vean esta magnífica obra de CINE.
PD Gracias Dani (PUA) por esta recomendación, pero si debo ver algo, insísteme mucho más, jeje... y es que hay películas que te cambian la vida
Leolo me invita hoy con más ímpetu que nunca a este don que es la escritura, y no es para menos tras haber visto por primera vez tal ejercicio de escritura, tan literaria como fílmica, tan onírica y sensual como ruda y tangible. Que pena que los tesoros siempre estén escondidos y sólo reluzca lo gratamente publicitado y uno tenga que bucear axfisiándose para encontrar obras de valor universal que deberían ser de primera necesidad divulgativa. Que pena que Jean-Claude Lauzon no nos dejara apenas si este magnífico legado, pero con ello basta para ver otra sensibilidad en este malogrado autor, otra modo de mirar y obrar ante la vida y por ende ante y para el cine, como demuestra el perfecto ejercicio narrativo creado desde la gran poesía visual cabalgando sobre un eficiente montaje que nos transporta a una realidad llena de sensaciones.
Ahora pienso, valga la redundandia, en el "Pienso, luego existo" de Descartes y no dejo de pensar sino en "Sueño luego existo" y se me imbocan los espíritus de la utopía, la denostada y mal afamada creencia en los sueños que despiertos nos alejan de la realidad para escapar a nuestros mundos mejores, a nuestros paraisos de bienestar, a nuestros Olímpos particulares- Las utopías no comienzan con Tomás Moro o sus coetáneos o antecesores, la utopía acompaña al ser humano desde sus comienzos más primitivos y no acaban con cualquier futuro mejor. Siempre esperamos un mañana con mayor deseo y plenitud. La utopía como esperanza es un factor a tener en cuenta en los replanteamientos sociales actuales, por ello hemos de darle voz a las proyecciones vitales que reclaman nuevos modos y visiones ajustadas con los tiempos que caminan y los que han de correr. Leolo utiliza su propia utopía y hace un intento sublime por escapar de su realidad a través de su desbordante imaginación, plasmada en ese invento que antaño fue el papel. Su lucha por su mejor mundo, igual que la de cualquier ser ante su problemática diaria no deja de ser tan utópica como cualquier acción que pretenda mejorar cualquier estatus, pues ésta primeramente acciona otras orientadas a conseguir tal fin, así de la lectura (en el caso del personaje, aunque la podríamos trocar por el término cultura) florece la imaginación, y con ella las ganas de desbordarla imprimiéndole tu propio sello plasmado en cualquiera de los múltiples soportes que el ser humano usa como cobijo de sus más hondos símbolos.
Son tantos los pensamientos y tan pocas las palabras (y menos tras la grandeza de Leolo). Así tan sólo me queda recomendar que vean esta magnífica obra de CINE.
PD Gracias Dani (PUA) por esta recomendación, pero si debo ver algo, insísteme mucho más, jeje... y es que hay películas que te cambian la vida
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